Tu nevera dice mucho de ti. No sólo tu forma de vestir, tus complementos, su forma de ser… Ese gran electrodoméstico que ocupa una parte tan importante en tu cocina puede darte muchas alegrías, y ojo también muchos disgustos.
Si cocinas en casa y por tu cuenta, estás de enhorabuena. Primero, porque tu bolsillo no se resentirá. Segundo, porque tú, y sólo tú, serás el culpable de pasarte tres pueblos a la hora de comer. Y, por último, porque tienes ante ti la oportunidad de iniciarte o alcanzar la sublimidad en los fogones.
Pero es muy posible que carezcas de tiempo para rayar la perfección día a día. O también habrá jornadas extenuantes en que lo último que te apetecerá hacer será cocinar y buscarás refugio en la hamburguesería más cercana. A continuación listamos una serie de alimentos que, bien conservados en tu nevera o en los estantes de la cocina, garantizarán que todo lo que cocines sea limpio y sano, incluso aunque carezcas de tiempo para elaborar algo boyante.
Para cocinar
Patatas: es una alternativa barata y prolija en carbohidratos. La patata es la base de muchos platos sanos, como las patatas a la riojana o los cocidos. También la puedes tomar frita con aceite de oliva, una opción recomendable cuando tengas un antojo.
Aceite de oliva: primero, es riquísimo. Segundo, es muy sano. Tercero, se puede tomar tanto crudo como cocinado. Además, el uso del aceite de oliva desplazará a las mantequillas, margarinas o al aceite de girasol al cubo de la basura.
Vinagre: aparte de su sabor, que puede dar el toque de calidad a una ensalada, el uso del vinagre como aliño te evitará recurrir a mayonesas o salsas de ajo. Si por lo que sea no te gusta el vinagre, el limón es una alternativa magnífica, e incluso más sana.
Huevos: cocidos, escalfados, en tortilla o fritos, aportan muchas proteínas y son muy versátiles. Pueden acompañar a ensaladas, ir revueltos en el desayuno… y de uno en uno engordan lo justo.
Hierbas: darán un toque a cualquier cosa que cocines, aportan nutrientes muy específicos y cambian la cara a un plato que desprovisto de ellas podría ser soso. Unas pechugas de pollo aderezadas con pimienta negra y un poco de curry son mucho más sabrosas que simplemente fritas.
Pescado: si sabes cocinar el pescado, no dudes en hacerlo y compartir tus conocimientos. Si no, opta por incluir salmón ahumado en tus bocadillos o atún en las ensaladas. Son una buena fuente de proteínas.
Para picar
Fruta y verdura duradera: por ejemplo, el limón, los plátanos, las zanahorias o los aguacates pueden aguantar bastante tiempo en la nevera.
Frutos secos: intenta tomarlos poco procesados, sin mucho meneo industrial, y con moderación. Tienen muchas proteínas y grasas beneficiosas.
Tortas de arroz: aportan pocas calorías y sacian lo suficiente para que no te excedas entre horas.
Y como no, una buena botella de vino y otra de cava o champange. Por que nunca se sabe la compañía que vas a recibir y debes estar preparado.

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