Sabíamos que la leche desnatada tenía un menor porcentaje de grasa que la semidesnatada y obviamente que la entera, pero lo que no sabíamos es que además tiene un mayor poder de saciedad. Científicos australianos aseguran que beber leche desnatada en el desayuno ayuda a incrementar la sensación de saciedad del cuerpo y permite consumir hasta un 9% menos de alimentos.
Según los investigadores la sensación de saciedad tendría que ver con el contenido proteínico de la leche desnatada, es decir, con la lactosa, el azúcar natural que tiene el alimento, así como el espesor que posee.
Medio litro de leche desnatada
En el estudio, que se publica en el ´American Journal of Clinical Nutrition´ y que recoge la agencia de noticias Europa Press han participado 34 hombres y mujeres. Durante la primera prueba, las personas que han participado en el estudio bebían medio litro de leche desnatada, mientras que en la segunda bebían medio litro de un zumo de frutas. A pesar de que las dos bebidas tenían la misma aportación de calorías, 250, los resultados han sido diferentes.
Cuatro horas después de la primera ingesta, los expertos les permitieron a los participantes comer hasta que se sintieran satisfechos. Según los expertos, las personas que habían bebido leche desnatada estaban tenían mayor sensación de saciedad y estaban más llenos, que aquellas personas que habían degustado el zumo.
Los expertos nutricionistas estadounidenses están estudiando pequeños cambios de comportamiento diarios que contribuyan a combatir la obesidad. Según esta investigación, consumir leche desnatada en el desayuno ayuda a evitar 50 calorías diarias. Por ello, aseguran que consumir alimentos que incrementen la sensación de saciedad es un factor clave a la hora de elaborar planes dietéticos.
